Antonio Camacho, fiscal de Delitos Laborales de Madrid, se queda "asombrado”, explica, cuando lee las actas que periódicamente le remiten los inspectores de Trabajo de la Comunidad. En ellas se describen "delitos muy graves" contra la seguridad de los trabajadores. "Andamios mal montados, sin barandilla, instalados a escasos metros de líneas eléctricas...; Hay infracciones en las obras, en la construcción, que ponen la piel de gallina", destaca Camacho, de 38 años.
Con la ley en la mano, Camacho se ha convertido en látigo de constructores desaprensivos. El año pasado, y sólo por delitos de riesgo, abrió 75 procedimientos penales contra empresarios. Esto significa que en materia laboral, la respuesta judicial empieza a cambiar en Madrid, donde el año pasado se registraron 196 muertes laborales. Desde su despacho en la planta 13 de la Fiscalía del Tribunal Superior de Madrid, trata de coordinar (aún espera que ;el Ministerio de Justicia le facilite un ordenador) todos los asuntos laborales que se producen en la región.
La seguridad, que el empresario se conciencie de que debe invertir en la integridad física de sus operarios, es ahora su obsesión. De esto da prueba que la Fiscalía de Madrid ya no espera a que alguien fallezca o sufra lesiones, por ejemplo, en una obra, para abrir diligencias. Basta con que el empresario permita, por acción u omisión, que un obrero se suba a un andamio sin el casco o sin el cinturón de seguridad. Son los llamados delitos de riesgo, que ya han cosechado sus primeras sentencias condenatorias en la región. La fiscalía madrileña fue la primera, hace un año y medio, en crear un área especifica para el seguimiento de los delitos laborales y la primera en iniciar de oficio procedimientos por delito de riesgo.
“Es difícil mantener que un trabajador pueda ser responsable de su propia muerte”
Pregunta. 196 muertes en un año son muchas muertes, ¿no?
Respuesta. Demasiadas. Quizá se deba a una falta de concienciación de los empresarios, y quizá también al hecho de que hasta ahora no haya habido una" respuesta penal adecuada.
P. ¿En qué ha cambiado esto ahora?
R. En Madrid, antes, sólo se perseguían las infracciones o muertes, pero ninguna por delitos contra la seguridad. Ahora hemos conseguido que se incoen diligencias por delito por
el mero hecho de poner en peligro la seguridad de los trabajadores, aunque no se produzca ningún resultado lesivo
P. Muchos empresarios aducen que es el trabajador el que sube al andamio sin adoptar las medidas de seguridad.
R. Son manifestaciones lógicas de un mecanismo de defensa.
El empresario tiene la obligación, incluso contra la postura del trabajador; de obligarle a que use las medidas. Es difícil pensar qué un trabajador ponga en peligro voluntariamente su vida.
P. Otra de las novedades legales, que ha activado la fiscalía para combatir la inseguridad laboral es tramitar como delitos, no como faltas, las situaciones de riesgo, con independencia del resultado ¿Por qué?
R. Incoarlas como falta, que es lo que antes se hacía normalmente) producía un efecto no deseado. Si el empresario pagaba una indemnización, la víctima podía renunciar al proceso judicial. Ahora, al tramitarse como delito, el pago de la indemnización no paraliza las diligencias penales..
“En Madrid hay empresas que tienen varios procedimientos judiciales abiertos”
P. ¿Qué pena hay para los empresarios que permiten que un obrero se suba a un andamio sin cinturón de seguridad?
R. Si, es un delito de riesgo, hasta tres años de cárcel.
Con la ley en la mano, Camacho se ha convertido en látigo de constructores desaprensivos. El año pasado, y sólo por delitos de riesgo, abrió 75 procedimientos penales contra empresarios. Esto significa que en materia laboral, la respuesta judicial empieza a cambiar en Madrid, donde el año pasado se registraron 196 muertes laborales. Desde su despacho en la planta 13 de la Fiscalía del Tribunal Superior de Madrid, trata de coordinar (aún espera que ;el Ministerio de Justicia le facilite un ordenador) todos los asuntos laborales que se producen en la región.
La seguridad, que el empresario se conciencie de que debe invertir en la integridad física de sus operarios, es ahora su obsesión. De esto da prueba que la Fiscalía de Madrid ya no espera a que alguien fallezca o sufra lesiones, por ejemplo, en una obra, para abrir diligencias. Basta con que el empresario permita, por acción u omisión, que un obrero se suba a un andamio sin el casco o sin el cinturón de seguridad. Son los llamados delitos de riesgo, que ya han cosechado sus primeras sentencias condenatorias en la región. La fiscalía madrileña fue la primera, hace un año y medio, en crear un área especifica para el seguimiento de los delitos laborales y la primera en iniciar de oficio procedimientos por delito de riesgo.
“Es difícil mantener que un trabajador pueda ser responsable de su propia muerte”
Pregunta. 196 muertes en un año son muchas muertes, ¿no?
Respuesta. Demasiadas. Quizá se deba a una falta de concienciación de los empresarios, y quizá también al hecho de que hasta ahora no haya habido una" respuesta penal adecuada.
P. ¿En qué ha cambiado esto ahora?
R. En Madrid, antes, sólo se perseguían las infracciones o muertes, pero ninguna por delitos contra la seguridad. Ahora hemos conseguido que se incoen diligencias por delito por
el mero hecho de poner en peligro la seguridad de los trabajadores, aunque no se produzca ningún resultado lesivo
P. Muchos empresarios aducen que es el trabajador el que sube al andamio sin adoptar las medidas de seguridad.
R. Son manifestaciones lógicas de un mecanismo de defensa.
El empresario tiene la obligación, incluso contra la postura del trabajador; de obligarle a que use las medidas. Es difícil pensar qué un trabajador ponga en peligro voluntariamente su vida.
P. Otra de las novedades legales, que ha activado la fiscalía para combatir la inseguridad laboral es tramitar como delitos, no como faltas, las situaciones de riesgo, con independencia del resultado ¿Por qué?
R. Incoarlas como falta, que es lo que antes se hacía normalmente) producía un efecto no deseado. Si el empresario pagaba una indemnización, la víctima podía renunciar al proceso judicial. Ahora, al tramitarse como delito, el pago de la indemnización no paraliza las diligencias penales..
“En Madrid hay empresas que tienen varios procedimientos judiciales abiertos”
P. ¿Qué pena hay para los empresarios que permiten que un obrero se suba a un andamio sin cinturón de seguridad?
R. Si, es un delito de riesgo, hasta tres años de cárcel.
Y si hay un resultado lesivo, causando el fallecimiento o lesiones, el Código Civil prevé hasta cuatro años. Si sólo es un trabajador el afectado por la muerte ó lesión, la imprudencia absorbe el delito de riesgo, pero si hay más personas afectadas concurren dos delitos: él de imprudencia y el de riesgo
P. ¿Y quién explica todo esto a los empresarios?
R. He tenido charlas con constructores y se han asustado cuando les he hablado de que hay sanciones penales por el solo hecho de vulnerar la seguridad de los trabajadores.
P. Pero ningún empresario ha ido a la cárcel por no respetar la seguridad laboral.
R. Las penas, aunque la máxima sea de cuatro años, suelen ser inferiores en las sentencias. Ello, unido a la habitual ausencia de antecedentes penales en los infractores, da lugar a que se beneficien de la remisión condicional de la pena. Salvo que se produzcan supuestos de reiteración, es difícil que un empresario vaya a la cárcel. Aunque ya estamos detectando reiteraciones.
“Un delito de riesgo laboral acarrea hasta tres años de cárcel para el constructor”
P. ¿Hay empresarios reincidentes?
R. Sí, hay empresas, constructoras, sobre todo, que tienen varios procedimientos Judiciales por delitos de riesgo. En Madrid hay muchas constructoras, pero muchas de ellas pertenecen a los mismos grupos.
P. ¿Quién es más responsable de la seguridad, el trabajador o el empresario?
R. Es difícil mantener que el trabajador pueda ser responsable penal de la salud y seguridad de sus trabajadores, es el empresario.
P. ¿Tanto dinero cuesta tener seguridad en una obra?
R. Creo que no; y, en todo caso, hay que invertir en seguridad
P. ¿Cuál es el caso más sobrecogedor de los que tramita ahora?
R. Hay tantos espectaculares... Un 95% de las actas de inspección sobre construcciones que vemos, ponen los pelos de punta. Se producen muertes horribles como consecuencia de una consecución de infracciones laborales
Nos sorprendió la esposa de una víctima mortal. La mujer no albergaba ningún deseo de venganza; su objetivo era que hiciese hincapié desde la fiscalía en el respeto a las normas de seguridad para que a nadie más le ocurriera lo que a su marido.
P. ¿Que le pasó al marido?
R. Estaba en una zanja que había abierto sin el talud de contención adecuado y, a raíz de unas obras, la zanja se le vino encima, el trabajador se clavó una tubería en el pecho.
P. ¿Se trabaja seguro en las obras de Madrid?
R. Por las actas de inspección que nos llegan, ni mucho menos.
El País 8 de abril de 2002 José Antonio Hernández
P. ¿Y quién explica todo esto a los empresarios?
R. He tenido charlas con constructores y se han asustado cuando les he hablado de que hay sanciones penales por el solo hecho de vulnerar la seguridad de los trabajadores.
P. Pero ningún empresario ha ido a la cárcel por no respetar la seguridad laboral.
R. Las penas, aunque la máxima sea de cuatro años, suelen ser inferiores en las sentencias. Ello, unido a la habitual ausencia de antecedentes penales en los infractores, da lugar a que se beneficien de la remisión condicional de la pena. Salvo que se produzcan supuestos de reiteración, es difícil que un empresario vaya a la cárcel. Aunque ya estamos detectando reiteraciones.
“Un delito de riesgo laboral acarrea hasta tres años de cárcel para el constructor”
P. ¿Hay empresarios reincidentes?
R. Sí, hay empresas, constructoras, sobre todo, que tienen varios procedimientos Judiciales por delitos de riesgo. En Madrid hay muchas constructoras, pero muchas de ellas pertenecen a los mismos grupos.
P. ¿Quién es más responsable de la seguridad, el trabajador o el empresario?
R. Es difícil mantener que el trabajador pueda ser responsable penal de la salud y seguridad de sus trabajadores, es el empresario.
P. ¿Tanto dinero cuesta tener seguridad en una obra?
R. Creo que no; y, en todo caso, hay que invertir en seguridad
P. ¿Cuál es el caso más sobrecogedor de los que tramita ahora?
R. Hay tantos espectaculares... Un 95% de las actas de inspección sobre construcciones que vemos, ponen los pelos de punta. Se producen muertes horribles como consecuencia de una consecución de infracciones laborales
Nos sorprendió la esposa de una víctima mortal. La mujer no albergaba ningún deseo de venganza; su objetivo era que hiciese hincapié desde la fiscalía en el respeto a las normas de seguridad para que a nadie más le ocurriera lo que a su marido.
P. ¿Que le pasó al marido?
R. Estaba en una zanja que había abierto sin el talud de contención adecuado y, a raíz de unas obras, la zanja se le vino encima, el trabajador se clavó una tubería en el pecho.
P. ¿Se trabaja seguro en las obras de Madrid?
R. Por las actas de inspección que nos llegan, ni mucho menos.
El País 8 de abril de 2002 José Antonio Hernández
NOTA: En la actualidad, Antonio Camacho es Secretario de Estado de Interior.
Han pasado mas de 6 años de estas declaraciones, si realizáramos la entrevista hoy, ¿A las mismas preguntas, cambiarían las respuestas ......?
Los recursos en : http://trabajovida.blogspot.com/
ADG Delegado de Prevención por Convicción (Sin título)
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